Cómo proteger las articulaciones de tu perro desde cachorro

Por Redacción de RampaParaPerros.com

«¿Cuándo puede empezar a saltar?» no tiene fecha

Es la pregunta que llega siempre y la única respuesta honesta es que depende de la raza y del desarrollo de ese cachorro concreto, y que quien puede decirte si ya ha terminado de crecer es tu veterinario. No hay una fecha en el calendario, y cualquiera que te dé una se la está inventando.

La pregunta que sí tiene respuesta es otra: qué gestos conviene ahorrarle mientras tanto, que es un periodo de meses y no de semanas. De eso va todo lo que viene.

Por qué el crecimiento es distinto

En un cachorro las zonas de crecimiento del hueso son más blandas y más sensibles que en un adulto. Bajar del sofá, saltar de la cama o del maletero genera impactos que, repetidos muchas veces al día durante meses, suponen un estrés que conviene evitar mientras el cuerpo termina de madurar. Es especialmente relevante en razas grandes y gigantes (las que más tardan en cerrar el crecimiento), que crecen durante más tiempo y son más propensas a ciertos problemas articulares.

Esto no es motivo para envolverlo en algodones. Un salto suelto no es un drama (se dan cien al día y ahí siguen); lo que suma es la repetición.

Conviene decir qué se evita exactamente, porque no es lo que suele venderse. Se evitan impactos: los aterrizajes repetidos durante los meses en que el esqueleto todavía está creciendo. Nada de esto previene una displasia, la frena si ya se está formando ni la corrige después, porque eso se juega en cómo encaja la articulación mientras el perro crece y ahí no llega un hábito de casa ni un accesorio. Cada cachorro madura a su ritmo, así que ante una cojera, una rigidez o un cachorro que de pronto se retrae al jugar, quien tiene que valorarlo es tu veterinario, y esa consulta va antes de decidir nada sobre rampas.

Los gestos que sí puedes controlar

  • Bajar, más que subir. El impacto de aterrizar se lo comen las articulaciones delanteras, y bajar del sofá es el gesto que más veces al día repite un cachorro que ya ha aprendido a subirse solo.
  • El ejercicio, moderado y variado en lugar de carreras largas o juegos de mucho salto repetido, tipo lanzar el disco una hora.
  • El peso. Un cachorro con kilos de más carga unas articulaciones que todavía se están formando, y a diferencia de la raza o del ritmo de crecimiento, que vienen dados, esta es la parte que depende enteramente de lo que se hace en casa: cuánto come, qué come y cuántos premios caen entre horas.
  • El suelo. Si patina, fuerza.

La rampa, aquí, es un hábito más que un accesorio

Permite que suba y baje andando en lugar de saltar, que es lo que buscamos. Pero tiene una ventaja añadida que solo existe en esta etapa: un cachorro que se acostumbra ahora la usará con naturalidad toda su vida, mientras que un perro que la conoce a los diez años y con dolor asocia el trasto al momento en que le duele. Comprar antes de que haga falta es mucho más fácil que comprar cuando ya cojea.

El método para presentársela está en acostumbrar a un cachorro a la rampa, y la versión general en enseñar a tu perro a usar la rampa.

Que crezca con él

El problema práctico de comprar una rampa para un cachorro es que el cachorro cambia de tamaño y el mueble no. Por eso en esta etapa interesan las regulables: la Trixie ajustable en altura o la PriorPet de abedul, cuya altura se ajusta de 18 a 53 cm, cubren la cama y el sofá durante todo el crecimiento. Para el coche, que suele ser el desnivel más alto al que se va a enfrentar, la Lionto plegable de plástico mide 156 por 40 cm.

Un aviso sobre esa última: 40 cm de ancho van bien para un cachorro y se quedan justos si tu cachorro es de una raza que va a pasar de los treinta kilos. Si ese es el caso, comprar pensando en el perro que va a ser sale más barato que comprar dos veces.

Mirar también protege

Un cachorro sano y sin molestias salta con ganas y sin pensárselo. Si en algún momento duda antes de subir, si se queda mirando el sofá, o si de repente prefiere que lo cojas, eso merece atención en lugar de interpretación. Te ayuda cómo saber si a tu perro le duele saltar.

Ante cualquier cojera, rigidez o cambio en cómo se mueve, consulta. Durante el crecimiento estas cosas conviene no dejarlas correr.

Y una advertencia sobre lo que no aplica aquí

Casi todo lo que se vende para articulaciones está pensado para perros adultos o mayores. En un cachorro sano, el trabajo se hace con hábitos y no con productos, y cualquier suplemento durante el crecimiento es una decisión del veterinario y no de una guía. Si no sabes qué modelo de rampa encaja con su tamaño de ahora y su casa, el recomendador con cuatro preguntas lo acota.

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